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Baja Visión

Baja visión · Optometría

¿Qué es la baja visión y para quién está indicada?

La visión desempeña un papel fundamental en nuestra autonomía. Sin embargo, existen personas que, incluso utilizando gafas o lentes de contacto correctamente graduadas, continúan teniendo importantes dificultades visuales en su día a día.

La baja visión es una disminución importante de la capacidad visual que no puede corregirse completamente mediante gafas, lentes de contacto convencionales, tratamiento médico o cirugía.

¿Qué es exactamente la baja visión?

Una persona con baja visión conserva cierto grado de capacidad visual, pero esta puede no ser suficiente para realizar con normalidad algunas actividades cotidianas.

Dependiendo de cada caso, las dificultades pueden afectar a diferentes aspectos de la visión. Algunas personas pueden tener problemas para distinguir detalles, otras pueden presentar una reducción del campo visual, mayor sensibilidad al deslumbramiento o dificultades para desenvolverse en determinadas condiciones de iluminación.

Importante

No todas las personas con baja visión ven de la misma manera

El tipo de pérdida visual y las necesidades pueden ser completamente diferentes de una persona a otra. Por eso, la valoración debe realizarse siempre de forma individualizada.

El objetivo de la atención en baja visión no es recuperar una visión que se ha perdido de forma irreversible, sino estudiar la visión disponible y buscar soluciones que permitan aprovechar al máximo el resto visual de cada persona.

¿A quién puede afectar la baja visión?

La baja visión puede aparecer a diferentes edades, aunque tiene una especial incidencia entre las personas mayores debido a la mayor prevalencia de determinadas enfermedades oculares asociadas al envejecimiento.

Puede estar relacionada con diferentes patologías que afectan al sistema visual. Entre ellas se encuentran, por ejemplo:

Degeneración macular asociada a la edad Puede afectar especialmente a la visión central y dificultar actividades como leer o reconocer rostros.
Glaucoma Puede provocar alteraciones progresivas del campo visual.
Retinopatía diabética Una complicación de la diabetes que puede afectar a diferentes estructuras de la retina.
Enfermedades de la retina Existen diferentes patologías retinianas capaces de provocar una reducción importante de la capacidad visual.

Cada patología puede afectar a la visión de una manera distinta. Por este motivo, dos personas diagnosticadas con baja visión pueden presentar necesidades completamente diferentes.

¿Cómo puede afectar la baja visión al día a día?

Las dificultades dependerán tanto del grado y tipo de pérdida visual como de las necesidades y actividades habituales de cada persona.

Algunas situaciones pueden resultar especialmente complicadas:

  • Leer libros, periódicos, cartas o documentos.
  • Reconocer rostros a cierta distancia.
  • Ver correctamente la televisión.
  • Utilizar un teléfono móvil, ordenador o tablet.
  • Identificar precios, etiquetas o productos.
  • Desenvolverse en lugares con poca iluminación.
  • Realizar determinadas tareas domésticas.
  • Orientarse o desplazarse con seguridad.
  • Realizar actividades de ocio que requieren precisión visual.

El objetivo depende de cada persona

No se trata únicamente de saber cuánto ve el paciente. También es importante conocer qué actividades quiere o necesita realizar con mayor facilidad.

Leer, cocinar, utilizar un teléfono móvil o reconocer rostros pueden requerir soluciones diferentes.

Baja visión no significa ceguera

Es importante diferenciar ambos conceptos.

Una persona con baja visión mantiene una capacidad visual que puede ser utilizada y, en muchos casos, optimizada mediante diferentes estrategias y ayudas específicas.

Precisamente, uno de los principales objetivos de la optometría especializada en baja visión es determinar cómo aprovechar mejor esa visión disponible.

En baja visión no solo importa cuánto ve una persona, sino qué necesita ver y qué podemos hacer para ayudarle a aprovechar mejor su visión disponible.

¿Qué son las ayudas de baja visión?

Existen diferentes recursos diseñados para facilitar determinadas actividades a las personas con baja visión. La elección dependerá del tipo de dificultad visual y del objetivo que se quiera conseguir.

Entre las posibilidades se encuentran las ayudas ópticas, diferentes soluciones electrónicas, adaptaciones del entorno y otros recursos diseñados para mejorar el aprovechamiento de la visión disponible.

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Ayudas ópticas

Diferentes sistemas de aumento pueden facilitar tareas concretas como la lectura o la observación de detalles.

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Ayudas electrónicas

Algunos dispositivos permiten ampliar textos e imágenes o modificar sus características para facilitar su visualización.

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Adaptación del entorno

Mejorar la iluminación, aumentar el contraste o adaptar determinados elementos también puede facilitar algunas tareas cotidianas.

No existe una única ayuda válida para todas las personas. Una solución que funciona correctamente para leer puede no ser la más adecuada para ver la televisión o reconocer algo a distancia.

Filtros de absorción selectiva

Otra de las ayudas que pueden valorarse en determinados pacientes son los filtros de absorción selectiva. Estos filtros están diseñados para reducir determinadas longitudes de onda de la luz y pueden contribuir a mejorar el confort visual.

En algunos casos de baja visión pueden utilizarse para mejorar el contraste y disminuir la fotofobia, es decir, la molestia o sensibilidad excesiva ante la luz.

Esta reducción de la sensibilidad lumínica también puede resultar de interés en algunas personas que presentan fotofobia asociada a migrañas. La elección del filtro debe realizarse de forma individualizada, ya que no todas las personas responden igual ni necesitan el mismo tipo de filtrado.

La importancia de la optometría en las personas mayores

El envejecimiento puede venir acompañado de cambios en nuestra visión y de una mayor incidencia de determinadas patologías oculares. Por este motivo, la atención visual adquiere una especial relevancia en las personas mayores.

La optometría geriátrica tiene en cuenta tanto las características visuales como las necesidades específicas que pueden aparecer durante esta etapa de la vida.

Mantener el máximo grado posible de autonomía puede ser especialmente importante. Poder leer, reconocer a familiares, utilizar un teléfono o desenvolverse con mayor seguridad son actividades que tienen un impacto directo sobre la calidad de vida.

¿Cuándo debería realizarse una valoración de baja visión?

Una valoración puede ser especialmente recomendable cuando una persona presenta una pérdida visual permanente y sus gafas habituales ya no permiten resolver suficientemente las dificultades que encuentra en su día a día.

Durante el estudio se analiza la visión disponible y se identifican las actividades que resultan más importantes para el paciente.

A partir de ahí pueden valorarse diferentes ayudas, adaptaciones o estrategias destinadas a facilitar esas tareas concretas.

El objetivo debe ser siempre individualizado: buscar la mejor manera de utilizar la visión que conserva cada persona.

Vivir con baja visión: aprovechar al máximo la visión disponible

Recibir un diagnóstico relacionado con una pérdida importante de visión puede generar muchas dudas, especialmente cuando las gafas convencionales dejan de proporcionar la mejora que la persona necesita.

Sin embargo, conservar una visión reducida no significa necesariamente tener que renunciar a todas las actividades que antes se realizaban.

Una valoración especializada permite conocer qué capacidad visual permanece, cuáles son las principales dificultades y qué recursos pueden ayudar a mejorar la autonomía en determinadas tareas.

AudioVisión

¿Tú o algún familiar tenéis dificultades visuales en vuestro día a día?

En AudioVisión contamos con servicios especializados en baja visión para estudiar cada caso de forma individualizada y valorar qué ayudas o soluciones pueden adaptarse mejor a las necesidades de cada persona.

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Lentes de Contacto

Contactología · Lentes de contacto

¿Qué tipos de lentes de contacto existen?

Las lentes de contacto son una alternativa a las gafas que permite corregir diferentes problemas visuales de una forma cómoda y discreta. Sin embargo, no todas las lentes son iguales ni todas son adecuadas para cualquier persona.

La lente de contacto adecuada depende de la graduación, las características del ojo, la frecuencia de uso y las necesidades visuales de cada persona.

¿Cómo elegir unas lentes de contacto?

Elegir una lente de contacto no consiste únicamente en conocer nuestra graduación.

Para realizar una correcta adaptación es necesario valorar diferentes características del ojo y determinar qué tipo de lente ofrece un comportamiento adecuado en cada caso.

También hay que tener en cuenta para qué queremos utilizarlas. Una persona que utiliza lentillas ocasionalmente para hacer deporte puede tener necesidades diferentes a otra que las lleva habitualmente durante buena parte del día.

Importante

La adaptación debe ser individualizada

Dos personas con una graduación similar pueden necesitar lentes de contacto diferentes. La graduación es solo uno de los factores que deben valorarse.

Lentes de contacto blandas

Las lentes blandas son probablemente las más conocidas y utilizadas.

Están fabricadas con materiales flexibles y existen diferentes diseños capaces de corregir distintos problemas refractivos.

Dentro de esta categoría podemos encontrar lentes para corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo, además de opciones destinadas a personas con presbicia o vista cansada.

Su comodidad y facilidad de adaptación hacen que sean una alternativa habitual para muchas personas.

¿Qué tipos podemos encontrar?

Lentes esféricas Se utilizan habitualmente para corregir problemas refractivos como la miopía o la hipermetropía.
Lentes tóricas Están específicamente diseñadas para corregir el astigmatismo y mantener una orientación adecuada sobre el ojo.
Lentes multifocales Permiten proporcionar visión a diferentes distancias y pueden ser una opción para determinadas personas con presbicia.
Lentes rígidas permeables al gas Utilizan materiales rígidos permeables al oxígeno y pueden ofrecer muy buena calidad visual en determinadas situaciones.

Lentes de contacto para astigmatismo

Las personas con astigmatismo pueden necesitar lentes específicamente diseñadas para corregir este problema visual.

Son las denominadas lentes tóricas.

Su diseño permite que la lente mantenga una orientación determinada sobre el ojo para proporcionar una corrección adecuada del astigmatismo.

Como ocurre con cualquier lente de contacto, su correcta adaptación es fundamental para conseguir una buena calidad visual y comodidad.

Lentes de contacto multifocales

Con la aparición de la presbicia comenzamos a tener mayores dificultades para enfocar correctamente los objetos cercanos.

Las lentes de contacto multifocales están diseñadas para proporcionar visión a diferentes distancias y pueden convertirse en una alternativa para algunas personas que quieren reducir su dependencia de las gafas.

Cada adaptación es diferente

No todas las personas tienen las mismas necesidades visuales. Por ello, es importante valorar cada caso y comprobar cómo responde el usuario durante el proceso de adaptación.

Lentes rígidas permeables al gas

Además de las lentes blandas, existen las lentes rígidas permeables al gas, también conocidas como lentes RGP.

Están fabricadas con materiales rígidos que permiten el paso de oxígeno hacia la córnea.

Pueden proporcionar una excelente calidad visual y utilizarse en determinadas graduaciones o situaciones en las que una lente blanda convencional puede no ofrecer el resultado deseado.

Su adaptación y manejo son diferentes a los de las lentes blandas y requieren una valoración específica por parte del profesional.

Tipos de lentes según su frecuencia de reemplazo

Otra forma de diferenciar las lentes de contacto es según el periodo durante el que están diseñadas para utilizarse antes de ser sustituidas.

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Lentes diarias

Se utilizan durante un único día y se desechan después de su uso. No necesitan mantenimiento para volver a utilizarlas.

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Lentes de reemplazo semanal o mensual

Están diseñadas para utilizarse durante un periodo determinado y requieren una correcta limpieza y conservación entre usos.

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Reemplazo adecuado

Es fundamental respetar siempre el periodo de reemplazo establecido para cada lente de contacto.

Nunca debemos prolongar el periodo recomendado pensando que una lente puede seguir utilizándose simplemente porque aparentemente se encuentra en buen estado.

¿Puedo utilizar cualquier tipo de lentilla?

No.

Aunque dos personas tengan exactamente la misma graduación, eso no significa que deban utilizar necesariamente las mismas lentes de contacto.

Además de la graduación, existen diferentes parámetros y características que influyen en la adaptación de una lente al ojo.

También deben valorarse factores como la superficie ocular, la película lagrimal, el material de la lente, el tiempo durante el que se utilizará y las necesidades concretas del usuario.

No es recomendable elegir unas lentes de contacto únicamente a partir de la graduación de las gafas.

La importancia de utilizar correctamente las lentes de contacto

Las lentes de contacto están en contacto directo con la superficie ocular. Esto hace especialmente importante mantener unos hábitos adecuados de higiene y utilización.

  • Lavarse y secarse correctamente las manos antes de manipular las lentes.
  • Respetar los tiempos de uso recomendados.
  • No prolongar el periodo de reemplazo de las lentes.
  • Utilizar los productos de mantenimiento indicados.
  • Seguir correctamente las instrucciones de limpieza y conservación.
  • Acudir a las revisiones recomendadas por el profesional.

¿A qué señales debemos prestar atención?

También debemos estar atentos a cualquier cambio inesperado mientras utilizamos nuestras lentes de contacto.

Dolor ocular Un dolor inesperado o intenso debe ser valorado por un profesional sanitario.
Enrojecimiento importante Especialmente cuando aparece de forma repentina o acompañado de otras molestias.
Secreciones La aparición de secreciones puede ser indicativa de un problema que requiere valoración.
Sensibilidad a la luz Una fotofobia nueva o intensa no debe ignorarse.
Disminución de la visión Una pérdida o empeoramiento repentino de la visión debe ser evaluado.
Ante estos síntomas

Retira las lentes y consulta con un profesional

Ante dolor, enrojecimiento importante, secreciones, sensibilidad intensa a la luz o una disminución repentina de la visión, es recomendable retirar las lentes de contacto y solicitar valoración sanitaria.

La mejor lente de contacto no es necesariamente la misma para todos: es aquella que se adapta correctamente al ojo y a las necesidades de cada persona.

¿Qué lente de contacto es mejor para mí?

No existe una única respuesta.

La mejor lente será aquella que, tras una correcta valoración y adaptación, responda adecuadamente a las características del ojo y a las necesidades visuales y personales de cada usuario.

Para algunas personas puede ser una lente diaria; para otras, una lente reutilizable, tórica, multifocal o rígida permeable al gas.

Por eso, una adaptación profesional de lentes de contacto es mucho más que conocer la graduación: permite seleccionar la opción adecuada, comprobar su comportamiento sobre el ojo y realizar el seguimiento correspondiente.

AudioVisión

¿Quieres saber qué lentes de contacto son adecuadas para ti?

En AudioVisión podemos estudiar tus necesidades visuales y valorar qué tipo de lente de contacto puede adaptarse mejor a tu caso. Si quieres empezar a utilizar lentillas, cambiar las que utilizas actualmente o resolver cualquier duda sobre su uso, nuestro equipo de ópticos-optometristas puede ayudarte.

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¿Qué es la terapia visual y en qué consiste?

Terapia visual · Optometría infantil

¿Qué es la terapia visual y en qué consiste?

Durante la infancia y la adolescencia, la visión desempeña un papel fundamental en actividades como leer, escribir, estudiar, practicar deporte o seguir las explicaciones en clase. Sin embargo, ver nítido no significa necesariamente que todas las habilidades visuales funcionen correctamente.

Niño durante una actividad relacionada con terapia visual y optometría infantil

La terapia visual es un programa personalizado diseñado para trabajar diferentes habilidades del sistema visual. En niños y adolescentes, puede estar indicada desde aproximadamente los 4 hasta los 18 años, siempre después de una valoración optométrica individualizada.

¿Qué es exactamente la terapia visual?

La terapia visual es un tratamiento optométrico individualizado que busca desarrollar o mejorar determinadas habilidades visuales que no funcionan de manera eficiente.

En el caso de niños y adolescentes, estas habilidades tienen especial importancia porque el sistema visual participa constantemente en tareas académicas y cotidianas: desde leer un texto hasta copiar de la pizarra, escribir, utilizar pantallas o practicar determinados deportes.

No se trata simplemente de realizar ejercicios con los ojos. Antes de comenzar es necesaria una evaluación optométrica completa que permita conocer cómo funciona el sistema visual del niño o adolescente y determinar qué aspectos pueden necesitar ser trabajados.

A partir de esta valoración, el óptico-optometrista puede diseñar un programa específico adaptado a las necesidades y evolución de cada paciente.

¿Qué habilidades se pueden trabajar con terapia visual?

Dependiendo de cada caso, mediante la terapia visual pueden trabajarse diferentes capacidades relacionadas con el funcionamiento de la visión.

Coordinación binocular Capacidad de ambos ojos para trabajar correctamente de forma conjunta.
Enfoque o acomodación Habilidad para mantener una imagen nítida y cambiar correctamente el enfoque entre diferentes distancias.
Movimientos oculares Permiten seguir objetos y desplazarnos correctamente por un texto durante la lectura.
Convergencia y divergencia Capacidad de coordinar ambos ojos al dirigir nuestra atención a diferentes distancias.
Procesamiento visual La forma en la que el cerebro recibe, organiza e interpreta la información que llega a través de la visión.
Coordinación ojo-mano Importante para numerosas actividades académicas, deportivas y de la vida cotidiana.
Ambliopía u ojo vago En determinados casos, la terapia visual puede formar parte del abordaje optométrico de la ambliopía, siempre según las características de cada paciente.
Habilidades de lectoescritura Algunas habilidades visuales intervienen directamente en tareas como seguir una línea, cambiar de renglón, copiar, leer o escribir con fluidez.

¿Para qué edades está indicada la terapia visual?

La terapia visual puede utilizarse a diferentes edades siempre que exista una indicación profesional. En AudioVisión trabajamos especialmente con niños y adolescentes de entre 4 y 18 años.

Durante estas etapas se producen numerosos cambios relacionados con el desarrollo visual y, además, aumentan las exigencias académicas: lectura, escritura, estudio, pantallas y cambios constantes de enfoque entre diferentes distancias.

Por ello, detectar determinadas dificultades visuales durante la infancia puede ser especialmente importante para valorar de qué manera están influyendo en las actividades habituales del niño.

Importante

Ver nítido no es la única función de nuestro sistema visual

Un niño puede tener una buena agudeza visual y, sin embargo, presentar dificultades relacionadas con el enfoque, la coordinación de ambos ojos, los movimientos oculares o el procesamiento de la información visual.

¿Cómo saber si mi hijo puede necesitar una valoración visual?

Los niños no siempre son capaces de identificar o explicar que existe una dificultad visual. En muchas ocasiones determinadas señales aparecen durante la lectura, los deberes o las actividades escolares.

Algunos comportamientos que pueden hacer recomendable una valoración optométrica más completa son:

  • Se pierde frecuentemente mientras lee.
  • Se salta palabras o líneas durante la lectura.
  • Necesita utilizar el dedo para seguir el texto.
  • Se acerca excesivamente al papel o a las pantallas.
  • Presenta fatiga visual después de leer o estudiar.
  • Experimenta visión borrosa ocasional, especialmente de cerca.
  • Presenta dolores de cabeza asociados a tareas visuales.
  • Tiene dificultades para mantener la atención durante la lectura.
  • Se frota los ojos con frecuencia.
  • Evita determinadas tareas que requieren un esfuerzo visual prolongado.

¿Significa esto que necesita terapia visual?

No necesariamente. La presencia de uno o varios de estos signos no permite determinar por sí sola que exista un problema visual ni que sea necesaria terapia visual.

Lo adecuado es realizar una valoración profesional individualizada que permita estudiar el funcionamiento del sistema visual y determinar si existe alguna dificultad que deba ser tratada.

¿Qué relación existe entre la visión y el aprendizaje?

Durante la etapa escolar utilizamos constantemente nuestro sistema visual: leemos, escribimos, copiamos información de la pizarra, utilizamos dispositivos digitales y cambiamos continuamente nuestra atención entre diferentes distancias.

Por eso, tener una buena agudeza visual no siempre significa que todas las habilidades visuales funcionen correctamente.

Un niño puede identificar correctamente las letras durante una revisión y, sin embargo, presentar dificultades para mantener el enfoque durante un periodo prolongado, coordinar ambos ojos o realizar determinados movimientos oculares durante la lectura.

También existen habilidades visuales relacionadas con la lectoescritura. Seguir correctamente una línea de texto, cambiar de renglón, copiar información de la pizarra o coordinar la información visual con la escritura requiere que diferentes procesos trabajen conjuntamente.

La visión no consiste únicamente en ver nítido: también implica que nuestros ojos y nuestro cerebro trabajen de forma coordinada y eficiente.

Por este motivo, cuando existen dificultades persistentes relacionadas con determinadas tareas visuales, puede ser conveniente evaluar el funcionamiento del sistema visual de una forma más completa.

¿Cómo se realiza un programa de terapia visual?

El proceso comienza con una evaluación optométrica. A partir de los resultados obtenidos y siempre que esté indicado, se establece un programa personalizado.

Durante las sesiones pueden utilizarse diferentes ejercicios, materiales, lentes, prismas y otros recursos optométricos. Las actividades se adaptan progresivamente en función de los objetivos establecidos y de la evolución del niño o adolescente.

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Evaluación

Se estudia el funcionamiento del sistema visual para detectar posibles dificultades y conocer las necesidades de cada paciente.

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Programa personalizado

Si está indicado, se establece un programa de terapia visual adaptado a los objetivos concretos del niño o adolescente.

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Seguimiento

Las actividades y su dificultad se van adaptando progresivamente en función de la evolución observada.

¿Cuánto dura la terapia visual?

No existe una duración idéntica para todos los pacientes. Cada sistema visual, cada dificultad y cada objetivo son diferentes.

La duración del programa dependerá del problema detectado, de las habilidades que necesiten trabajarse, de los objetivos establecidos y de la evolución individual durante el tratamiento.

Por este motivo, la valoración y el seguimiento por parte del profesional son fundamentales durante todo el proceso.

Optometría infantil y terapia visual en AudioVisión

Cuando hablamos de visión infantil, realizar una valoración adaptada a las características y necesidades de cada edad es fundamental.

En AudioVisión contamos con ópticos-optometristas especializados en optometría infantil, preparados para evaluar diferentes aspectos del funcionamiento del sistema visual de niños y adolescentes.

Además, contamos con más de 10 años de experiencia realizando terapia visual y durante este tiempo hemos trabajado con cientos de niños y niñas.

Nuestro objetivo es estudiar cada caso de forma individualizada, entender qué dificultades existen y determinar qué actuación puede ser la más adecuada para cada paciente.

AudioVisión

¿Tienes dudas sobre la visión de tu hijo?

Si has detectado dificultades durante la lectura, el estudio o las actividades cotidianas, nuestro equipo especializado en optometría infantil puede realizar una valoración completa de su sistema visual y estudiar si necesita algún tipo de intervención.

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Revisar tu Vista

Salud visual · AudioVisión

¿Cada cuánto deberías revisar tu vista?

Nuestra visión puede cambiar con el paso del tiempo y no siempre nos damos cuenta. En ocasiones, estos cambios son tan progresivos que terminamos acostumbrándonos a ver peor, a forzar la vista o a modificar pequeños hábitos cotidianos.

No es necesario esperar a ver mal para realizar una revisión visual. Un seguimiento periódico puede ayudarnos a detectar cambios y comprobar si nuestra graduación continúa siendo adecuada.

¿Cada cuánto tiempo deberíamos revisar nuestra vista?

No existe una frecuencia exactamente igual para todo el mundo. Depende de factores como la edad, si utilizamos gafas o lentillas, nuestros antecedentes visuales y las exigencias de nuestro día a día.

Lo importante es mantener un seguimiento periódico de nuestra salud visual y no esperar a que aparezca una dificultad importante.

Además, hay determinados cambios en nuestra forma de ver que pueden indicar que ha llegado el momento de realizar una revisión.

7 señales de que puede haber llegado el momento de revisar tu visión

Señal 1

Empiezas a ver borroso

Si te cuesta leer señales, reconocer detalles o las letras pequeñas ya no se ven con la misma claridad, conviene comprobar tu graduación.

Señal 2

Alejas el móvil para leer

Si necesitas estirar cada vez más el brazo o aumentar el tamaño de las letras, puede existir una dificultad para enfocar de cerca.

Señal 3

Terminas el día con la vista cansada

El trabajo prolongado con pantallas puede hacer más evidente una graduación que ya no responde correctamente a tus necesidades.

Señal 4

Entrecierras los ojos para ver mejor

Si lo haces frecuentemente para leer una señal, ver la televisión o reconocer algo a distancia, merece la pena revisar tu visión.

Señal 5

Te cuesta más conducir de noche

La falta de nitidez, las molestias con las luces o una mayor dificultad para distinguir señales pueden hacerse más evidentes por la noche.

Señal 6

Tus gafas ya no funcionan como antes

Nuestra graduación puede cambiar. Si llevas años con las mismas gafas y notas menos comodidad, puede ser momento de revisarla.

Señal 7

Hace mucho que no revisas tu vista

Si no recuerdas cuándo fue tu última revisión, probablemente sea un buen momento para comprobar cómo está evolucionando tu visión.

¿Y si utilizas lentillas?

Las personas que utilizan lentes de contacto también necesitan un seguimiento periódico. Además de comprobar la graduación, es importante valorar cómo se están adaptando las lentes y si continúan siendo adecuadas para nuestros hábitos y necesidades.

Si notas sequedad, molestias, visión menos nítida o cambios en la comodidad, es recomendable consultarlo con un profesional.

La visión de los niños también necesita atención

Los niños no siempre saben identificar o explicar que están viendo mal. Para ellos, la forma en la que ven puede parecer completamente normal porque no tienen otra referencia.

Acercarse demasiado a libros o pantallas, entrecerrar los ojos o manifestar dificultades durante determinadas actividades pueden ser señales que conviene observar.

La visión juega un papel importante en el aprendizaje

Si existe alguna duda sobre cómo está viendo un niño, lo recomendable es consultar con los profesionales correspondientes y no esperar a que aparezca una dificultad evidente.

No esperes necesariamente a ver mal

Utilizamos nuestros ojos constantemente para trabajar, conducir, estudiar, leer, utilizar el teléfono o disfrutar de nuestro tiempo libre.

Sin embargo, muchas veces solo pensamos en nuestra visión cuando aparece un problema. Realizar revisiones periódicas permite comprobar cómo está evolucionando y detectar si necesitamos actualizar nuestra graduación o adaptar nuestra solución visual.

Si últimamente has notado que ves menos nítido, necesitas alejar el móvil, entrecierras los ojos o tus gafas ya no te resultan tan cómodas, puede ser un buen momento para realizar una revisión.

AudioVisión

¿Hace tiempo que no revisas tu visión?

En AudioVisión contamos con ópticos-optometristas que pueden valorar tus necesidades visuales y asesorarte de forma personalizada. Encuentra el centro que te resulte más cómodo y contacta con nuestro equipo.

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